¿Cómo agarrar el lápiz correctamente para escribir? Una de las expresiones más finas y útiles de la motricidad de las manos es la escritura. Ésta va evolucionando según la edad de los niños y según las oportunidades que éstos tengan de trabajar sus habilidades motrices finas. En el siguiente dibujo vemos la secuencia de la prensión del lápiz.

Es importante ir observando como sujeta el niño las crayolas, los plumones, los colores, los lápices. Poco a poco se podrá ir “sugiriendo” la prensión correcta del lápiz hasta que se convierta en hábito.

¿Cuál es la mejor manera de agarrar el lápiz para escribir?

La adecuada prensión del lápiz es importante para evitar fatiga muscular y favorecer un trazado armónico de las letras. La idea es que la escritura se produzca de manera relajada y no con tensión en los dedos o en la mano al agarrar el lápiz.

Observemos la siguiente figura que nos muestra la forma más adecuada de agarrar un lápiz.

El lápiz lo agarramos con los dedos pulgar e índice. El dedo medio sirve para que el lápiz repose en él. Los otros dos dedos anular y meñique se apoyan en la mesa. La otra mano sostiene el papel para que no se mueva mientras se escribe o dibuja. Los dos pies reposan en el suelo y la columna vertebral se mantiene erguida con la cabeza ligeramente hacia abajo mirando el papel.

Veamos en las fotos algunos ejemplos de prensión inadecuada encontrados en https://lecto-escritura.es/:

Sujetadores de lápiz

En las tiendas existen varios modelos de sujetadores de lápices (también los llaman adaptador ergonómico). Estos sirven de ayuda para algunos niños, a otros no les ayuda mucho. Si observa usted que su niño necesita ayuda con ellos. Pruebe a usar un adaptador a ver si le facilita la tarea.

Una idea que podría resultarle útil es el uso de lápices triangulares.

Presión excesiva del lápiz en el papel

Cuando el niño presiona demasiado el lápiz en el papel, se le suele romper la punta al lápiz con facilidad y el papel también se puede romper o marcarse profundamente, de manera que si se borra queda claramente la huella de la escritura. Cuando esto sucede se tensan los dedos, la muñeca y el brazo del niño lo que le provoca cansancio y en consecuencia tratar de evitar escribir. Para ayudar al niño se pueden hacer algunas actividades:

  • Masajear sus brazos y sus manos para relajarlo antes de escribir.
  • Observar cómo está cogiendo el lápiz, quizás está muy cerca de la punta.
  • Practicar escribir con plumón y pedirle que observe cómo está la punta de él. La idea es que la punta del plumón se mantenga en su lugar y no se hunda.
  • Darle papel de seda para que escriba o dibuje sobre él de manera que aprenda a controlar la fuerza de su mano.
  • Hacer ejercicios de trazos previos a la escritura para que el niño mismo observe y controle la presión que ejerce con el lápiz en el papel.

Presión muy suave del lápiz en el papel

Al contrario del anterior, los dedos suelen estar situados lejos de la punta del lápiz y éste está casi siempre en posición vertical lo que ocasiona una escritura tenue. En este caso el niño puede tener poca fuerza en la mano o inadecuada prensión del lápiz. Algunas ideas para ayudarlo son:

  • Darle plastilina y enseñarle a realizar formas con ella.
  • Preparar una masa con harina, agua y sal. Hacer que el niño mezcle los materiales junto con usted. Cuando la masa esté lista, separen una parte y añádanle témpera o colorante de comida de algún color. A otro pedazo agréguenle otro color.

  • Pedirle al niño que le masajee las manos a usted.
  • Pedirle al niño que le ayuda a acabar de lavar ropa escurriendo ropas ligeras como medias y pañuelos.
  • Jugar a jalar la soga de un extremo.
  • Pedirle al niño que le ayude a empujar sillas o algún mueble en el que se necesite alguna fuerza.
  • Jugar a lanzar la pelota.

Canciones para los dedos

La idea general es que las actividades de aprendizaje sean momentos agradables y deseados por los niños. Recordemos que están aprendiendo y eso significa proceso. Algunos hacen más rápido algunas actividades mientras que en otras necesitan más tiempo. Los seres humanos somos iguales y somos diferentes a la vez. Este principio es bien claro en el tema de aprendizaje. Si su niño necesita tiempo déselo con paciencia. Si uno muestra desagrado, impaciencia o molestia delante del niño o la niña cuando están aprendiendo algo, lo lógico es que no querrán hacerlo con usted. Sentirán miedo, vergüenza o pena de defraudarla. Lo mismo nos pasa a los adultos cuando debemos mostrar alguna habilidad delante de alguien cuyo rostro nos está indicando que no confía mucho en nosotros. Lo más probable es que vamos a evitar a esa persona especialmente si se trata de demostrarle nuestro dominio en algún tema.

Para hacer divertido un aprendizaje las canciones no fallan nunca. El vídeo del cual les dejé el enlace en el artículo anterior es muy útil en estos casos. Aprenda una canción de él y cántelas con su niño/a mientras van a algún lado de paseo.

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